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Cómo saber si tu religión es dañina

Nos cuenta Neil Carter, de Godless in Dixie:

1) Si inspira inactividad cuando lo que se necesita es actuar

Este es uno de los “asesinos silenciosos” de la religión, ya que no se ve de inmediato el daño que hace. No se sabe cuántos momentos oportunos se dejan pasar porque la gente decidió “esperar a que Dios” hiciera algo de lo que ellos mismos deberían haberse hecho cargo.

2) Si te enseña a aceptar las cosas como son, cuando deberían ser cambiadas

Si crees en un ser supremo que es capaz de hacer cualquier cosa que decida hacer, en algún nivel eso significa que todo lo que ocurre es “la voluntad de Dios”. Ahora, esto sigue siendo un acalorado debate entre los creyentes que no pueden ponerse de acuerdo en qué acontecimientos causa Dios de manera activa y cuáles permite pasivamente. Pero al final, esta distinción es arbitraria. Una deidad omnipotente podría intervenir para cambiar algo si a) él existiera y b) decidiera intervenir. Cuando esta intervención no llega, significa que una de estas dos cosas no sucedieron. Así que el creyente se queda con la absurda conclusión de que lo que pasó estaba de alguna manera en concordancia con el plan divino, sin importar cómo se desarrolló. Esta creencia apaciguante también afecta la perspectiva propia para el futuro. Si crees que alguien o algo invisible está guiándolo de todo, desde las experiencias personales a los acontecimientos mundiales, en algún nivel eso tiene que afectar tu juicio. Va a cambiar tanto lo que haces cómo lo que crees debido a tu creencia de que alguien va a hacer que algo suceda mágicamente.

3) Si te condiciona a depender excesivamente de fuentes subjetivas para tomar decisiones

Incluso la Biblia enseña que “en la multitud de consejeros hay salvación”. Pero las decisiones importantes de la vida todavía son hechas demasiado a menudo sobre la base de una “sensación” nebulosa que el creyente supone indica que Dios le está hablando. Esto es sumamente subjetivo y peligroso. Te enseña a buscar ya sea al interior de tus propios procesos de pensamiento o a “señales” externas al azar que en realidad son completamente de tu propia creación. La mente humana es brillante cuando se trata de darle significado a las cosas al azar (si no me crees, tan sólo considera veinte minutos de sueño durante la noche). Con demasiada frecuencia, la fe lleva a la gente a darle más peso a algo aleatorio o coincidencial, ya que se les ha enseñado que “no existen las coincidencias.” Del mismo modo, a veces pueden poner demasiada confianza en la dirección de una figura de autoridad espiritual percibida o incluso un conocido al azar quien persuasivamente sostiene que “Dios me dijo lo que tienes que hacer”. Incluso aquellos que se burlan de este tipo de charla sensacionalista se darán la vuelta y harán lo mismo, pero luego lo describirán con un lenguaje más sutil. Ellos seguirán acríticamente el liderazgo de sus propias autoridades percibidas, la única diferencia es que ellos no admiten en voz alta a otra persona lo dispuestos que están a posponer un examen crítico.

4) Si desalienta el pensamiento crítico

Al igual que la falta de actividad inspirada por tanto orar y esperar la intervención divina, esta característica de la fe es otro asesino silencioso. Trabaja de maneras que son muy difíciles de observar debido a que opera por debajo de la superficie de una manera altamente difusa. Así como un trastorno autoinmune afecta silenciosamente sistemas y funciones biológicas aparentemente no relacionados, dejando el cuerpo vulnerable a enfermedades de muchos tipos, así también a menudo la fe actúa como un amortiguador del pensamiento crítico en una persona. Hay un número limitado de veces en que uno se fija en la irracionalidad inherente a las “cosas del espíritu” antes de empezar a creer que se supone que algunas de las cosas más importantes en la vida ni siquiera tengan sentido, por lo que dejas de esperar que lo tengan. Si consigues suficiente de esto, eventualmente vas a ser muy fácil de engañar, incluso si te consideras a ti mismo muy inteligente. Las frecuentes garantías de que se supone que no debemos entender algunas cosas matan la curiosidad natural y adormecen el hambre de conocimiento que ha definido a la raza humana (esto sucede más entre las subculturas que más se esfuerzan por ser “bíblicas”). Por ejemplo, algunos de los que tienen su hogar en las iglesias evangélicas se vuelven tan dóciles y crédulos que apoyarán fielmente un partido político que pretende defender los “valores bíblicos”, pero que favorece a los ricos sobre los pobres y trabaja incansablemente para eliminar los programas sociales de los que dependen los pobres y los ancianos. Su alarma para las inconsistencias ha sido silenciada tantas veces que ya ni siquiera les llama la atención. En muchos sentidos, esto puede ser el más nocivo de todos los efectos negativos de la religión, ya que deshabilita la única cosa que podría arrojar luz reveladora sobre todos estos otros problemas que estoy enumerando: Nuestras habilidades de pensamiento crítico.

5) Si te enseña a desconfiar de la ciencia

Por supuesto, algunas formas de religión no hacen esto y por suerte hay un creciente número de creyentes que están recapacitando sobre la aceptación de principios científicos básicos como el ancestro común y el cambio climático. Pero donde yo vivo tendrás un mal rato incluso buscando un profesor de ciencias que enseñe cualquiera de esas cosas. He enseñado en varias escuelas públicas en los últimos años y muchas veces me pregunto cómo abordan el tema de la evolución. Por lo general, responden “No lo hago; trato de evitar el tema por completo”. Si indago más, normalmente encuentro que su trasfondo religioso les enseñó que es una “mentira de la boca del infierno”. Pero estos son profesores de biología en las escuelas públicas y no aceptan lo que Bill Nye llama “la idea más fundamental en todas las ciencias de la vida”. ¿Cómo es eso posible? Es posible porque las iglesias de todo el país desaprueban tan firmemente la idea, que se resisten abiertamente su propagación, ejerciendo una enorme presión sobre los sistemas escolares para o bien evitar el tema o darle el mismo tiempo a su religión en las aulas (del gobierno). Esta misma desconfianza hacia la ciencia conduce a luchar contra la protección del medio ambiente, las iniciativas del calentamiento global, la exploración del espacio, e incluso la investigación con células madre. Su resistencia a este último puede muy bien ser la única cosa que nos impide revertir lesiones de médula y la búsqueda de curas para cientos de enfermedades.

6) Si sus promesas del otro mundo te distraen de la búsqueda de soluciones a los problemas de este mundo

No vas a tratar de preservar nuestro ecosistema si crees que un juez divino va a destruir el mismo lugar con ira retributiva. No vas a destinar recursos suficientes para aliviar el sufrimiento físico de las personas de todo el mundo, si crees que salvar el alma es más importante que salvar sus cuerpos. No vas a dar prioridad a la búsqueda de una cura para enfermedades que crees que fueron enviadas por Dios como castigo por “estilos de vida” inaceptables. No vas a buscar atención médica inmediata si te han enseñado que la oración puede funcionar tan bien como el tratamiento médico. Y serás mucho menos propenso a trabajar para igualar las disparidades sociales y económicas si crees que la gente “no debe estar tan preocupada por las cosas de este mundo”. Al igual que con el punto #2, si tu religión te dice que la gente debería aprender a aceptar su suerte en la vida “porque Dios”, entonces probablemente estás obstaculizando el camino del progreso humano. Lo que me lleva al siguiente punto. Tu religión puede ser perjudicial…

7) Si te lleva a discriminar activamente a otros debido a su sexo, su orientación sexual o sus creencias

Hay algo fundamentalmente defectuoso en tratar de meter a la gente del siglo 21 en un molde del siglo primero. Tu religión puede ser perjudicial si te sientes obligado a forzar a todos en todas partes de todos los tiempos a una antigua plantilla social casi oriental. ¿Crees que las mujeres no deben trabajar fuera de casa? ¿Y vives en el siglo 21? Eso es casi seguro que se remonta a tu religión. ¿Crees que las personas que se sienten atraídas por el mismo sexo no debe permitírseles estar legalmente casados? Apostaría dinero a que es debido a tu religión. ¿Crees que a los no-cristianos no deberían confiárseles en posiciones de autoridad civil o poder legal?

8) Si te enseña a desconfiar fundamentalmente de ti mismo y a verte como esencialmente quebrado, débil o incapaz de pensar por ti mismo

No hace mucho tiempo tomé un sermón en el que el predicador comparaba a todos con ovejas. Como hacen muchos predicadores a menudo, él se esmeró en subrayar la estupidez de las ovejas, y su gran necesidad de ser dirigidas por alguien más. Esto, según él, es una buena manera de pensar sobre nosotros mismos. Si leer eso no hace hervir algo en tu interior, entonces has llegado a ser tan insensible a ese tipo de comentarios como lo estaba yo cuando todavía estaba “en la iglesia”. Pero los mensajes como ese deberían hacerte enojar. Esta obligación a darle tal baja autoestima a la gente es despreciable, y debe ser vista como lo que es. Le enseña a la gente a verse a sí mismos como incapaces de determinar sus propios pasos, incapaces de pensar y de soñar y perseguir objetivos de su propia elección. Atraviesa el corazón de lo que significa ser un ser inteligente, y al igual que con los otros puntos que he hecho, esto nos retiene como especie de convertirnos en lo que podríamos ser.

9) Si exige una cantidad significativa de tiempo y dinero de tu vida

¿Cuántas horas a la semana roba la devoción religiosa de personas que ya están demasiado ocupadas para cuidar de sí mismos y sus familias? ¿Cuánto dinero se ha dado de bolsillos casi vacíos con el fin de sostener la costosa maquinaria de la tradición religiosa? Si simplemente pides ver el desglose del presupuesto de una iglesia suburbana típica es probable que encuentres que un infinitesimalmente pequeño porcentaje del dinero que das va a ayudar a la clase de gente en quien supuestamente Jesús centró la atención de sus seguidores. La mayor parte de esos fondos se va a lo relacionado con el mantenimiento de la propiedad de la iglesia y para los sueldos del personal de la iglesia. Si se trata de una iglesia muy grande como en la que yo crecí ($ 10 millones de presupuesto anual), también habrá costos de promoción de carteles, folletos, producción de vídeo, sonido e iluminación, grandes producciones musicales, y más campanas y silbatos de los que me atrevo a enumerar. Parte de su dinero se destinará al pago de “misiones”, pero si sigues ese dinero también, verás que igualmente va a pagar por el tipo de cosas que ya he mencionado. Este dinero se obtiene libre de impuestos, y se ha estimado que cerca de $ 71 mil millones de dólares se pierden cada año sólo en Estados Unidos, debido a esa exención ($ 21 mil millones sólo de impuestos a la propiedad no cobrados). Resulta que la religión es una industria lucrativa, y hace relativamente poco para ayudar a los que más necesitan asistencia.

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