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Annie de Acevedo no sabe de dónde viene la felicidad

Annie de Acevedo, quien acaba de lanzar su nuevo libro Hazlos felices para que sean buenos, la “guía para criar niños felices” (?), es exponente de esa deshonesta tendencia budista de disfrazar sus patéticas propuestas inmorales con los ropajes de la ciencia.

Como si no fuera suficiente con el maniqueísmo con el que se aproxima al tema, pudimos conocer más de lo que piensa de Acevedo en una entrevista que le hizo ABC del Bebé:

¿Qué dice la neurociencia?

Tres cosas mantienen a la gente feliz: un grupo de amigos o núcleo familiar cohesivo y solidario, un carácter generoso y altruista, y la creencia en algo espiritual.

Claro, porque el desprecio del cuerpo y todo lo material que nos rodea va a hacer felices a los niños.

¿Cómo logran los padres esta felicidad en sus hijos?

Pueden crear hijos que se quieran y estén tranquilos con lo que son, pero hay que trabajarle al hogar con espacios familiares y diálogo emocional. Además, el niño debe tener sentido de pertenencia para que identifique quién es y tenga seguridad. Hay que trabajar su inteligencia emocional, para que pueda entender sus emociones y las de los demás.

A ver, no.

Primero, el neurocientífico Shimon Edelman asegura que la felicidad se consigue de otra manera:

Evolutivamente, somos seleccionados para ser buenos en ciertas cosas. Uno no tiene retos si no se está probando, así que creo que tenemos esta motivación que nos empuja a quizás sobrepasar el límite de vez en cuando. Y por tener éxito, somos recompensados ​​con esta increíble sensación de bienestar y emoción.

Nada de las frases de cajón buenrollistas de de Acevedo.

Segundo, esta señora es un peligro, en vista de que va soltando alegremente términos pseudocientíficos así, como si nada. ¡La inteligencia emocional no existe!

Y tercero, ya puestos, no está de más saber lo que Edelman dice del budismo:

Para decirlo sin rodeos, si tienes éxito siguiendo los preceptos budistas, dejas de ser humano. De hecho, creo que uno puede encontrar apoyo para este punto de vista en las fuentes budistas propias. Si logras dejar de desear, ya no eres humano. Por supuesto, el propio Buda supuestamente quedó enredado con humanidad para enseñarle a otros. Pero si tienes éxito en obtener el estado que se supone que debes obtener, entonces ya no eres humano. Y eso como que invalida las preguntas porque una psicología necesitaría ser desarrollada para entender esos tipos de mentes – no son mentes humanas normales.

Que no es que no supiéramos eso, porque ya lo habíamos dicho.

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