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Una Teoría Científica es tan válida como una Ley Natural

Ya era hora de que alguien lo dijera fuerte y claro de una vez por todas.

Teoría y Ley científicas no son lo mismo, pero tienen la misma validez. Miguel García, Milhaud, en el portal Recuerdos de Pandora nos explica en qué se diferencian y en qué se parecen una teoría científica y una ley natural:

No sé puede decir que una teoría y una ley científica sean términos completamente intercambiables, ya que las diferencias existen, pero merece la pena dejar claro que tienen una gran cantidad de puntos en común:

1. Ambas están basadas en hipótesis probadas.
2. Ambas están sustentadas por una gran cantidad de datos empíricos.
3. Ambas ayudan a unificar un campo en particular.
4. Ambas están aceptadas por la gran mayoría de científicos (todos normalmente) de la disciplina que compete.
5. Ambas pueden demostrarse como no válidas o incompletas si se encuentran datos empíricos que lo sustenten.

Entonces, ¿cuáles son las diferencias? Para entenderlas hay que adentrarse en la historia y comprender que el mundo, su modo de hacer ciencia y entender cómo han evolucionado las creencias con el paso de los siglos. Todos estamos de acuerdo en que el concepto de ciencia dio un cambio radical a lo largo de los siglos XVI y XVII con la introducción del método científico, permitiendo desligar del campo de la ciencia creencias arrastradas desde tiempos helénicos como la alquimia o la astrología.

Pero pese a la incorporación del método científico, el importante arraigo de las creencias y religiones no desaparecieron de la noche a la mañana. El concepto de un dios creador se mantuvo entre la sociedad prácticamente intacto hasta bien entrados en el siglo XVIII, y esto condicionó fuertemente a los científicos a la hora de exponer sus conclusiones. Newton y sus coetáneos creían en dios, y nunca dudaron de su existencia, por lo que todos sus estudios se orientaron a describir las leyes escritas por el gran legislador que consideraban a su dios.

En cierto modo, no pretendían explicar la naturaleza, sino tan sólo describirla. Avances como la Ley de la Gravitación Universal sólo pretendía ser una descripción de una ley escrita por dios, que en su momento pretendía ser absoluta y válida, obviando completamente la posibilidad de que más tarde se demostrase como no válida o como incompleta. Bajo estas condiciones aparecieron otros avances científicos como las distintas leyes de las proporciones en el campo de la química, o la Ley de Mendel en el campo de la biología.

Una vez el método científico se fue perpetuando más entre físicos, químicos o biólogos y las creencias se fueron desligando de la ciencia, comenzaron a formularse teorías.

Resumiendo y concluyendo. Es cierto, una teoría y una ley científica no son exactamente lo mismo y no son términos intercambiables, pero ambos tienen la misma validez. Una teoría no es un paso previo a la determinación de una ley, ya que para eso tenemos otro término en el campo de la ciencia: la hipótesis.

Aunque albergo la esperanza de que si hubo algún creacionista entre mis lectores, a estas alturas ya hubiera abandonado su ridícula superstición, creo que sirve mucho la aclaración. La Teoría de la Evolución es tan cierta como la Ley de la Gravitación Universal.

Lo dicho: la evolución es un hecho, mientras que “dios” todavía no se ha probado, por lo que resulta irresponsable hablar de una Ley cuando no ha habido un legislador que la haga.

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